29 julio, 2006

SOBRE EL ALCALDE DE MADRID

GALLARDÓN, LA LEY Y LA CONCIENCIA


Gallardón, la ley y la concienciaGallardón dice: "casar a dos gays es 'cumplir la ley' sin reproche posible". A mí este Alcalde cada vez me sorprende más. No entro en las materias en las que me contradice más, forma parte de mi sufrimiento diario o semanal (vivir en el centro de Madrid y pretender aparcar tu coche se ha convertido en un sufrimiento particular en mi vida, aún teniendo tarjeta de residente).La sorpresa de Gallardón viene acompañada de cierta perplejidad. A menudo he escuchado al Sr. Alcalde que su vocación como político le fascina “por la oportunidad de transformación de la realidad que conlleva”.

Una le escucha y dice “caray, qué tío es convincente” te comenta que donde había un descampado, con esfuerzo, impuestos y presupuesto logra transformarlo en hospital, por citar un ejemplo.La sorpresa de Gallardón también viene acompañada por tristeza y cierta intuición. Yo no sé qué les pasa a algunos políticos, pero se constata que el miedo y el temor a la verdad se apoderan de ellos (véase a ZP, el hombre acomplejado y cargado de miedos y temores que nos lleva a la deriva sin rumbo). Cuando el Sr. Alcalde – textualmente afirma “Las leyes, una vez que se aprueban, obligan a todos y ésa es la razón por la que el Ayuntamiento de Madrid, con toda normalidad, como la totalidad de los ayuntamientos de España, lo que hace es aplicar la ley cuando dos personas del mismo sexo solicitan al Ayuntamiento que autorice la celebración de su boda".Y también cuando afirma " casar a una pareja homosexual no genera absolutamente ningún tipo de reproche por parte de nadie " porque lo único que hace es "aplicar la ley".

Me pregunto ¿corre el riesgo la democracia de convertirse en totalitarismo? ¿las mayorías siempre tienen o han tenido razón? ¿tuvo razón y acierto el pueblo alemán en 1933 al votar a Hitler? ¿o parte del pueblo ruso al ver en la revolución bolchevique la salvación de Rusia? ¿Es el Ayuntamiento quien ejecuta la ley o las personas? ¿están todas las personas obligadas a cumplir una ley que va en contra de sus principios y conciencia? ¿qué sería más coherente para el Sr. Gallardón? ¿plegarse a los principios y programa de su partido o seguir él como ave libertaria volando por el ruedo ibérico a su antojo?

Evidentemente el Sr. Alcalde antepone la letra de la ley a la conciencia. Los católicos procuramos asumir aquello de “dad a Dios lo que es de Dios y al César lo que es del César”, pero discernimos claramente que el César nunca es ni será Dios, aunque venga en forma de Ley. Anterior a la Ley civil está la llamada Ley natural, reflejo de la conciencia del hombre - La conciencia es "como el pregonero de Dios y el mensajero que divulga el precepto del rey" (S. Buenaventura) entendiendo que el rey en este caso fuera la ley que sigue el querer divino.

Concluyo que para mí el Sr. Alcalde es un ejecutor de leyes y no una persona coherente con su vocación política, transformar la realidad no es solamente transformar las cosas materiales, infraestructuras, sino ayudar a respetar, salvaguardar y preservar los valores universales buenos para el hombre en sociedad y a ser ante todo persona íntegra y de conciencia verdadera y recta.